A medida que la gente envejece, los efectos de la gravedad, la exposición al sol y el estrés de la vida diaria se evidencian en nuestro rostro. Se forman surcos profundos entre la nariz y la boca; las mejillas caen; grasa y arrugas aparecen alrededor del cuello . Un lifting facial (técnicamente conocido como ritidectomia) no puede detener este proceso; sin embargo, lo que sí puede hacer es "parar el reloj", mejorando los signos más visibles del envejecimiento, tensando los músculos de la cara, eliminando el exceso de grasa y redistribuyendo la piel de la cara y el cuello. Un lifting facial puede ser realizado solo o en conjunto con otros procedimientos como un lifting frontal, blefaroplastia o rinoplastia.
Tipos de anestesia La mayoría de lifting faciales son realizados con anestesia local, combinada con un sedante para que usted permanezca dormido y no sienta nada. En algunos casos se usará anestesia general.
La cirugía Un lifting facial usualmente toma varias horas o algo más si usted está siendo operada(o) en más de un procedimiento.
El cirujano vuelve a poner las estructuras faciales (piel, grasa, músculos) que por los años y otros factores han perdido su vitalidad, a su lugar de origen, a través de incisiones que realiza por delante y detrás de la oreja y en algunos casos detrás de la línea del cabello.
Post-operatorio Usted estará recuperada(o) en un día o dos, pero deberá planear reposar la primera semana posterior a la cirugía. Deberá ser especialmente cuidadosa(o) con su rostro y cabello dado que su piel estará tiesa y entumecida y puede no responder normalmente al principio.
Para la tercera semana usted se verá y sentirá mucho mejor. La mayoría de pacientes regresan al trabajo a los diez días o dos semanas posteriores a la cirugía. Si usted lo necesita puede usar maquillaje especial para ocultar las magulladuras que aun permanezcan.